No quisiera que se vea esto como una postura así no más “facilona” si te recomiendo optar por lo simple. Pero mientras menos te metas a complicaciones, mejor.
«Lo fácil es lo correcto». —Zhuangzi.
Como en otra entrada te comenté, me lancé a arreglar algo de mis sistemas relacionados a Internet. Cuando le rascas, es la madriguera del conejo. Algo tan profundo y complejo, complejísimo, como ni te lo imaginas.
Cuando tú simplemente contratas Internet y te conectas y ya, como cualquier hijo de vecino, parece todo muy sencillo. Si supieras todo lo que sucede en realidad, te pasmarías.
Pues por esas he andado yo. Y no porque me guste. De hecho, cada vez me gusta menos, a diferencia de cuando era más joven. Caray, no cabe duda de que mientras más joven, más “aventado”. Ese aparente valor sucedido por la ignorancia. Pero ya con los años, conforme uno va adquiriendo conocimiento, ese es el que precisamente hace que uno parezca más miedoso. Pero no. No es falta de valor, es mayor conocimiento.
Hoy el ejemplo es mi caso de Internet. Pero resulta igual con todo. Relacionarte con alguien, decidir cambiar de casa o ciudad, emprender o no un negocio, exponerte a esa cirugía o arreglar tu auto o tu electrodoméstico. Si se puede, opta por lo que no te complique la vida el tenerlo.
La vida es simple. Solo nosotros nos la complicamos.
A veces, cuando pienso en Jesucristo…, esa paz, esa vivir en el eterno presente, digo, bastaría con pensar: “Ah… pues claro, es Dios”. Sin duda, lo he pensado. Pero, además, no tenía nada. Salvo la ropa que traía. Así, qué le podría preocupar. Hasta cuando tenía que pagar impuestos, le dijo creo a Pedro: “Ve al mar y toma el primer pez que veas. Lo abres y dentro tendrá una moneda de oro. Paga y ya dejemos ese pendiente atrás”.
¡Qué ganas de “pescar” así! ¿A poco no? Milagros hasta para pagar. Pero lejos de que esto suene a herejía, estoy seguro que una de sus grandes fuentes de paz era no tener nada.
Hace unos días escuché a un fraile decir algo que me dejó lo que le sigue de impresionado. De verdad, me pasmó. Le escuché decir… mira nada más la implicación:
«Nuestro voto de pobreza es, más que nada, un voto de libertad».
Se me cayó el poco pelo que me queda.
En fin, hoy, aquí, como siempre, de manera breve y sencilla, te quise compartir mis cavilaciones del día luego de “tener” Internet, computadora, una página web que actualizar, Facebook, casa, electricidad, etc.
¿Qué tal si nos vamos de monjes no más a meditar todo el día?
Nah, solo era un decir.
Me gusta compartirte así. Espero disfrutes. Te leo en los comentarios de este blog. Me dará gusto.
—Alejandro.
P. D. Precisamente, uno de los temas centrales de mi próxima conferencia: “Calidad de vida” que daré a fin de mes, en línea, será hablar más de este tema, pre-ci-sa-men-te. Espero que aproveches y nos veamos. Toda la información de la conferencia la tienes aquí.
Descubre más desde ArizaTips
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

*HOLA ALEX COMO CASI SIEMPRE, ME IDENTIFICO CON LO QUE ESCRIBES.
NO SIEMPRE PUEDO DAR ALGUN COMENTARIO, PORQUE SOY DE LAS QUE
SE COMPLICAN LA VIDA. NO TENGO TIEMPO!!
HE ESTADO EN ALGUNAS CONFERENCIAS QUE DAS, Y TE SIGO DESDE QUE
SALIAS EN TV. AHORA ESTOY TRATANDO DE ESTAR MENOS OCUPADA, TE
LEO SIEMPRE. SALUDOS.
Me gustaMe gusta
¡Virgen! Muchas gracias por darte el tiempo de escribir tu comentario. Ahora que dices que me lees desde hace tanto tiempo, ¡más emoción me da que sigas aquí! Espero te guste este blog y lo recomiendes mucho. Recibe mis saludos con afecto.
Me gustaMe gusta