Confiando en tu intuición

A confiar en la intuición se aprende practicando. Confiando. 

Y como toda práctica, a veces uno se equivoca, pero va uno puliendo la habilidad para acertar más veces.

Vas aprendiendo a acallar la razón y a sentir más a tu intuición.

Un paciente me preguntó cómo hice para dejar de entrar a ciertas redes sociales. Casi de inmediato respondí lo siguiente:

“Entro a un lugar y siento que me quiero ir. Entro a otro y me quiero quedar. Sin pensar demasiado”.

Esa es la clave.

A veces creemos que la claridad llegará después de grandes análisis. No siempre. Hay decisiones que la vida y nuestro sentir nos ayudan a tomar de una forma mucho más sencilla.

Observa cómo te sientes cuando llegas a un lugar, a una relación, a un proyecto o a una actividad. Y confía en lo que te dice tu instinto. 

Con la práctica, conforme vayas desarrollando esa intuición, notarás que hasta tu cuerpo refuerza las señales, somatizas. En el cuerpo también sientes cuando aprendiste a sentir primero tu intuición. 

Si constantemente deseas escapar, quizá hay algo que tu razón todavía no termina de aceptar. Pero la señal la recibes. Claramente.

Si constantemente deseas permanecer, quizá hay algo que tu intuición ya entendió.

¿Pulo un poquito más el ArizaTip? Aprender a escucharnos también consiste en prestar atención a dónde florece nuestra energía y dónde se marchita. ¡Eso se siente más claramente! Se ve.

Espero que mis palabras te hayan atrapado en el momento en donde necesitabas saber esto.

Confía en tu sentir.

¡Emoción por entender!

—Alejandro.

P. D. Recuerdo haber escrito un poco más ampliamente de esto en mi libro Señales de destino. Por si quieres echarle un ojo.


Descubre más desde ArizaTips

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Deja un comentario