Cazaofertas

Siempre compara antes de comprar y opta por lo más barato manteniendo la misma calidad. Esta combinación existe, es una oferta. Existen. Esto es actuar con inteligencia para el dinero.

Este ArizaTip parece trivial, banal o que por tan conocido podría callarse, pero no lo creo del todo. Tan sólo de recordar mi pasado, un pasado del que me avergüenzo un poco, justifico dar un consejo así. Yo hace muchos años tuve un pasado del que me avergüenzo un poco, un pasado irresponsable en las finanzas personales, un pasado en donde jamás pensaba en cazar ofertas, si me tocaba una, afortunado “accidente”. De alguna manera –tonta manera– pensaba que esas cosas eran como para pobres, para gente con necesidades económicas. Por pensar así, pasé por necesidades económicas y viví cierta pobreza, de la peor, la autogenerada por irresponsabilidad, por total desconocimiento de la leyes del dinero. Pero aquí, como en las leyes tal cual, el desconocimiento no te exonera de culpa. Fue una de mis etapas de naco, mundano de la masa amorfa y babeante, pensando que “esas cosas no eran para mí”, que yo no lo necesitaba. Un tarjetazo con mi American Express Centurion Card y listo. Etapas de mi vida de negligencia plena.

Todo cambió, mi vida entera dio un giro de 180 grados, cuando adquirí inteligencia para el dinero. Tuve dinero, y mucho, pero nada de inteligencia, así, cualquier cantidad de dinero se acaba. Cuando adquirí inteligencia para el dinero, conocí la enorme ventaja de comparar precios y cazar ofertas en forma permanente. Me sorprendí de poder adquirir el mismo producto, exactamente el mismo, pero a mucho menor precio, sólo era cuestión de comparar. Por eso he afirmado que aquella frase de que “todas las comparaciones son malas”, no es cierta, en materia de finanzas personales no son malas, y no tan solo no lo son, sino que resultan ser extraordinariamente buenas, beneficiosas. Cuando eliges convertirte en un cazaofertas permanente, constantemente comparas antes de comprar y con el paso del tiempo el dinero que se deja de gastar de más suma enormes cantidades, en el orden de las decenas y decenas de miles de pesos, quizá cientos de miles. Sólo es cuestión de aprender a pensar “anualmente” para los cálculos. Y hoy más que nunca es extremadamente fácil comparar, gracias al Internet y a la exposición de precios en una sola app, por ejemplo, del mismo producto pero en diferentes tiendas. Hoy ser un cazaofertas es fácil, inteligentemente sencillo.

Hoy se me antojó escribirte esto luego de vivirlo recién otra vez. Hoy uno de mis colaboradores fue a comprar algo que mi familia necesitaba de la farmacia y le dijeron: “Si tiene tarjeta del INAPAM, hasta hoy existe el 7% de descuento adicional al cuatro por tres”. Mi colaborador es francamente joven, ¡pero desde que también tiene mi influencia de mi libro, webinar y filosofía de inteligencia para el dinero, recordó que mi mamá tiene! Entonces se detuvo, vino por mí (yo tengo la credencial de mi santa madre) y adquirimos los productos con ese enorme descuento. Para que tengas una idea, una compra que pudo haber sido de 700 pesos, terminó costándome 499. ¡Casi 30% menos! Puede no ser nada para ti, así como una compra aislada, pero si aceptas mi invitación a convertirte en un cazaofertas, ese dinero que dejas de gastar sucede diariamente, y al sumar las cantidades en un año… ¡te vas de espaldas por la cantidad de dinero que logras dejar de gastar, regalándolo, tirándolo y afectando así para mal tu economía! Porque, literalmente, se lo estamos regalando no sé quién, estamos tirando nuestro dinero, cuando pudimos haber dejado de hacerlo así por comparar.

Mi asistente precisamente vino por mí porque desde en la mañana le dije que quería conseguir unas cremas de avellana para el café que de verdad disfruto y hoy se me acabaron. En el mismo supermercado en donde estaba la oferta de la farmacia, lamentablemente no había ese específico sabor que yo buscaba. Así, se me ocurrió decirle: “Pues podríamos ir a algún Soriana aquí cerca…”, para llevarme la sorpresa de que al llegar ya está la temporada de ofertas de “Julio Regalado”. Ves que inician un mes antes. Y al llegar al pasillo de sustitutos de crema para el café… estaba la oferta de tres al precio de dos. Oye… ¡estamos hablando de un 33% de descuento! Por supuesto que me alegré y hasta me llevé seis, para pagar sólo cuatro. Eso no lo hubiera tenido en el primer supermercado, pero ahora hasta la energía parece que a uno lo protege y lo guía, “por algo no había en el otro supermercado”, uno que se caracteriza ser de precio un poco elevados por la cercanía de sus tiendas (Superama).

Sí, sé que Soriana no es nada, nadita “fashion”, ni bonito, ni ves a la misma clase de gente comprando cuando comparas con irse a dar una vuelta a City Market o algunos Chedraui Select. Pero… ¡el mismo producto, exactamente el mismísimo lo puede encontrar un 33% más barato! Pues entonces ahí nos vemos con lo “fashion”… y bienvenida la inteligencia para el dinero. Uno va al supermercado no va a ver gente sino a comprar algún producto. Si lo estás haciendo al revés, algo en los valores y prioridades de tu vida anda precisamente al revés.

Siempre compara y opta por lo mejor. Honra tu inteligencia haciendo uso de ella diariamente. Este ArizaTip yo te doy porque el Ariza yo soy. 😎

Me encantará leer tu opinión.

Saludos.

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