Si te duele lo cuidas.

Ayer fui a comprar un café que me encanta. Al momento de pagar, casi en automático iba a sacar una tarjeta de crédito, un hábito que tengo para comprar desde hace más de 25 años. Sin embargo, por una Nueva Conciencia financiera, me detuve incluso mientras mis manos tocaban el plástico del crédito y segundos después moví mis dedos menos de un centímetro en mi cartera para mejor optar por mi tarjeta de débito (aquí he de confesar que por primera vez en toda mi vida, traigo una tarjeta de débito en mi cartera apenas desde hace cinco meses. ¡Nunca antes en toda mi vida traía ni usaba tarjetas de débito!). Ahí noté cómo me tardé más en sacarla para pagar. Se trataba de dinero mío, no prestado. En el instante en que pagara, en ese mismo instante yo vería cómo se esfuma mi dinero de mi cuenta bancaria, en el acto. Mi mente empezó a hacer cuentas. ¡Lo que nunca hacía usando una tarjeta de crédito!

Cuando se paga con dinero prestado no duele, aunque se pague usando dinero propio después, y quizá con mucho dolor.

ArizaTip de educación financiera: nos endeudamos fácilmente si no nos duele instantáneamente el gasto porque usamos dinero prestado. Nuestras emociones no se trastocan en sus variantes de preocupación, angustia, ansiedad o tristeza si usamos dinero de otro para comprar algo para nosotros. Claramente sentimos como nuestro dinero no se toca, aún comprando no disminuye su cantidad… en ese momento. ¡Ay caray! Y es que así somos los humanos en etapas primitivas de nuestra conciencia, actuamos por placer instantáneo o a corto plazo sin detenernos a pensar en lo más mínimo en el largo plazo.

Usando dinero prestado, tarde o temprano tendremos que pagar usando nuestro dinero al prestamista, llámese banco, entiendase a la tarjeta de crédito. Y para colmo del colmo, si no pagamos mes tras mes el total de lo que nos cobra nuestra tarjeta de crédito, empezamos a pagar intereses altísimos, y si dejamos pasar los meses sin pagar el total, ahora pagamos intereses sobre los intereses sobre los intereses…, así, lo que compramos con nuestro dinero… ¡nos salió mucho más caro que si lo hubieramos comprado con nuestro dinero… desde un principio! Qué tonto absurdo cuando se entiende, ¿verdad?

¿Quieres mejorar tus finanzas personales? Deja de usar las tarjetas de crédito y usa exclusivamente tu tarjeta de débito. Notarás cómo, misteriosa y mágicamente, tendrás otra relación con tu dinero donde lo apreciarás y valorarás mucho más, le pensarás más para gastar, cuidarás más tu dinero, se te aparecerán imágenes en tu mente del trabajo que te cuesta ganar ese dinero, ese que estás a punto de gastar y lo cuidarmás más, lo respetarás más, lo honrarás más… ¡así tendrás más dinero! (porque empiezas a dejar de ser “gastalón” y empezarás a saber con exactitud en qué se te va el dinero, ¡es increíble lo que sucede cuando descubres con total objetividad en qué gastas, cuando llevas un registro, como en la app que enseño en mi webinar).

¡Rompe con el hábito de usar dinero prestado! Usa sólo tu dinero. ¿Cómo? Así, sencillamente dándote cuenta, como cuenta te puedes dar al leer esta reflexión. Levántate, saca de tu cartera las tarjetas de crédito, guárdalas en un lugar seguro y no muy accesible para ti. Y trae contigo exclusivamente una tarjeta de débito. Ex-clu-si-va-mente. Verás que si sales a la calle, al principio te sientes como… desprotegido, pero luego de unos días, te sientes protegido… por tu capacidad real. Vivir en tu realidad, dentro de tus límites, te hace libre, en lo inmediato así como a mediano y largo plazo. ¡Inténtalo!

¿Otro ArizaTip? Si has acumulado bastante dinero, disponible en tu tarjeta de débito… ¡ponte un límite incluso ahí! Y no te lo pongas mentalmente. ¡Pon un límite a la capacidad de la tarjeta de débito! ¿Cómo? Puedes hablar a tu banco a ponerlo o, más fácil, puedes abrir una caja chica en una casa de bolsa y el excedente pasarlo a esa otra institución, al fin, puedes disponer de tu dinero de inmediato si lo retiras antes de la 1:00 pm de lunes a viernes. Lo tienes diponible, pero no tan de inmediato como siempre tenerlo en tu cuenta corriente. ¡No sabes qué util es! Además, la manera en que yo uso este sistema es incluso mediante una app en mi iPhone donde con un clic podría traspasar el dinero si lo necesitara. Pero ese “sencillo” paso hace que esté consciente de límites automipuestos. ¿Quieres saber cómo se hace, o qué app es o más al respecto? Estudia mi webinar.

¿Te gustaría saber más de cómo mejorar tu vida en este delicado tema de las finanzas personales? Ahora mismo puedes estudiar un webinar de tres horas y media en el que te hago un resumen de más de seis meses de mi estudio y transformación en el tema. No te imaginas cuánto mi vida ha cambiado para bien en tan poco tiempo. ¡Si yo hubiera sabido esto antes! Que no te pase. Haz clic aquí y aprovecha tan valioso resumen de vida: Webinar Ahorra e Invierte con Alejandro Ariza.

Vive dentro de tus límites. En ese espacio hay paz, mucha paz.

¡Emoción por Existir!

–Alejandro Ariza.

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